El secretario general del PSPV-PSOE de Alicante, Miguel Millana, y el portavoz municipal Paco Sanguino, han denunciado que Barcala vuelve a fracasar en la aplicación de medidas tendentes a ayudar a la ciudadanía para reactivar la economía. Esta vez el “bono comercio” o “bono fantasma de Barcala” a tenor del desconocimiento que tienen los alicantinos de esta iniciativa. “Aquí se da una coincidencia como con las ayudas al sector de la hostelería; el Ayuntamiento es incapaz de gastarse lo que había presupuestado, en torno a 100.000 euros en este bono, lo que es un fracaso en toda regla de la política económica de este alcalde”, indica Millana.

El bono comercio es una iniciativa del ejecutivo de Luis Barcala cuyo plazo se abrió en junio con el lanzamiento de 10.000 bonos a repartir entre los vecinos que lo solicitasen. “Que de esa cantidad aún estén 1.753 sin pedir ni consumir da un ejemplo de la falta de gestión de una Concejalía, esta vez es la de Comercio, que tiene que ampliar el plazo dos meses porque es incapaz de hacer llegar la existencia de esta ventaja a la ciudadanía”, ha matizado el secretario general del PSOE alicantino.

Paco Sanguino ha indicado que no es una casualidad que una medida similar haya tenido un gran éxito en Torrevieja, donde por cierto, también gobierna el PP. “Quizá la diferencia es que allí lo ha gestionado Apymeco, la Asociación de Pequeños y Medianos Comerciantes, en vez de la Concejalía de turno. Y otro dato importante, en Torrevieja se ha incluido a la hostelería (apoyo al turismo) y en vez de haber un plazo de 10 días para gastar el bono lo han extendido a tres meses. Además, la inversión realizada por el Ayuntamiento del popular Eduardo Dolón es de 500.000 euros, mientras que en Alicante es solo de 100.000 euros. Luego Barcala y su vicepresidenta se llenan la boca con lo importancia que es el sector turístico para Alicante, y lo fundamental de la hostelería. Barcala, con su política de tierra quemada, no predica con el ejemplo y solo busca la confrontación con el Consell. El alcalde ha demostrado que ser el peor primer edil de la provincia durante esta pandemia a pesar de que tenía suficiente dinero -gracias al saneamiento de las cuentas municipales de la etapa del PSOE- para aplicar políticas expansivas y de ayudas a la población más afectada por el Covid.

En este sentido, el concejal socialista Manuel Marín ya había denunciado que “en una ciudad como Alicante que se empleen 100.000 euros para el bono comercio, es totalmente insuficiente y un agravio comparativo con otras ciudades del las características de Alicante. Del mismo modo, es insuficiente destinar 160.000 euros a proyectos de hostelería o la escasez de apoyo que han recibido los más de 20.000 autónomos. Encima de escaso, este bono no ha llegado a la población por la falta de comunicación del ejecutivo que dirige Barcala”.

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